miércoles, 13 de febrero de 2008

Alimento

Matematicamente
la gelatina de frutas
no puede explicar
el echo de su propia existencia
se conforma con fluctuar ondulantemente
dentro de su espacio
espera
reposa
sin otro fin
que ser comida
o pudrirse.

Baño de sol


Recien me despierto
el atardecer esta muriendo
y es omnisciente en su agonia.
Desmemoria
amnesia sensitiva
los desequilibrios de la percepcion.
La luz mas bella y penetrante
todo lo besa
todo lo siente con su tacto infinito.
Hermoso presente
sabia naturaleza
erudita en mi tristeza.
Quema este plomo liquido en mis oidos
mi sien atormentada por la fiebre gris
amo este hermoso dia
bello como la muerte.
Si, muerte-dia
noche-vida
tan fria
indiferente
sin hedor
sin dolor
una muerte bella
iluminada y transitada.
Desato tajante
los espasmos de mi perra suerte
resignado
enfermo
y sin luna-estrella
que me acune.
Sopeso cautelosamenta
el tinte de mi propia densidad
caprichosamente degusto aqui y alla
con sorna desgastada.
Sobrevuelo incandescentemente
los circunstanciales linderos del instante.
Momento a momento veo desfilar a 6 centimetros de mi ceño fruncido
una caravana interminable
carroza funebre del destino
que va en busca de los muertos
del mañana.
No tengo sueño
ni tengo amor
no siento miedo
ni siquiera dolor
aun asi
y a pesar de todo
voy a recostarme
quedarme quieto
sucio y tranquilo
voy a descansar
aun asi
sin cansancio.
Mi ventana
y la ciudad
el horizonte
sembrado de flores
luminosas.

Triste ironia

Ves mi sonrisa dibujada
y confundes
mi obligada melancolia
con alegria.
La noche huele a rancia
a basura sin recoger
imita a un gato aburrido
a una mala pelicula
a un colchon con espinas.

Irascible

El aire acorralado, el humo detenido.
El momento invalido al tiempo y la circunstancia
marco el inicio.
La cualidad humana congelada
el instante sediento
la furiosa deseosa.
Las miradas inyectadas
latidos ensordecedores
la tension rozandonos la piel.
Locura insomne
la paciencia agonizante.
Presencias desafiantes, intolerables existencias me provocan;
se que la sensacion
me invade
la mente me lastima
el cuerpo me alienta
y el instante estalla en ira.

Lluvia


Amo la ciudad
cuando la lluvia viene
los destellos violetas quemando el cielo
la tenue desolacion de las calles
el sabor de la humedad
el asfalto mojado
las gotas inquietando a la gente
los rios en los cristales
y por sobre todas las cosas
adoro el sonido
la constante melodia somnifera del agua
embistiendo la superficie del mundo.

Ella II

La veo sexuarse
la voracidad incipiente
de verla dormida
latente
impaciente
su cuerpo a la espera
de un indicio
que la incendie por completo.
Ya tu ternura
me subyuga
niña-sol.

rutina

lo de siempre
los autos perdiendose en la ciudad
el calor insoportable
el zumbido del ventilador
la choza infantil
una hibrida nostalgia
la textura de los mosaicos
las ideas superponiendose
los restos de pelusa
el chillar de la puerta
el borde nitido
presentandose arrogante.
El agua lisa de la suerte
corriendo esteril
aullando la muerte
su sonrisa senil
despertando el hambre
de la mente inquieta.
Mi destino
en el viento
marchandose la magia
un daño fugaz
caer solo en la red.